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Análisis Premier League: Manchester City y Liverpool

El Manchester City conquistó su sexto campeonato de Liga en Inglaterra (1937, 1968, 2012, 2014, 2018, 2019), el segundo consecutivo de Pep Guardiola. Nada ha tenido que ver este título para los Citizens con el conquistado la pasada temporada, donde no tuvo rival para llegar a los 100 puntos.

Esta vez los de Pep Guardiola han tenido que hacer un esfuerzo máximo, remontando una desventaja de 7 puntos respecto al Liverpool en el mes de enero. Desde entonces, y tras ganar el duelo fratricida ante su competidor en el Etihad (2-1) el 3 de enero de 2019, el City ganó 18 de los 19 partidos siguientes para llegar a los 98 puntos, por los 97 del Liverpool. Nunca antes un subcampeón había alcanzado esas cifras.

Una cuestión de pequeños detalles ha llevado finalmente al City a ocupar el primer puesto. Lo ha conseguido con nuevos mecanismos en su fase ofensiva, una versión más reservada en fase defensiva y gracias a su profundidad de plantilla, definitiva en la recta final del campeonato.

Peso ofensivo por el flanco izquierdo:

La llegada de Mahrez ha agregado más diagonales y capacidad de desborde al Manchester City en el último tercio de campo. Solo Sané (zurdo) se ha mantenido en su posición natural, mientras que Sterling, Mahrez y Bernando Silva han jugado a pierna cambiada. Con Mendy con más presencia en el equipo en el primer tramo de la temporada, colocar a Sterling en la izquierda le permitió al lateral francés avanzar su posición, aunque con menos participación en la elaboración del juego debido a sus cualidades técnicas. Un perfil distinto al que ofreció Delph la temporada pasada.

En el segundo tramo de la temporada, el protagonismo en el lateral izquierdo ha sido para Zinchenko (22 partidos y 22 victorias). Al otro lado, Walker se ha mantenido fijo, con una posición más retrasada para formar en muchas ocasiones una línea defensiva de 3 jugadores, especialmente porque Laporte, central por el lado izquierdo, puede abrirse al lateral izquierdo con más garantías que un central diestro.

Adaptarse a las bajas:

No tener a De Bryune durante la primera mitad de la temporada tuvo un impacto directo en el juego del City en la búsqueda de centros al segundo palo. Con Bernando Silva operando desde la derecha, cuando De Bruyne ha jugado, el portugués se ha perfilado hacia su izquierda y De Bryune en superposición en amplitud para ocupar esa zona (imagen de arriba a la derecha). Nuevamente, esto también ha llevado a Walker (abajo) a un perfil más conservador en comparación con la temporada pasada, ya que fue el cuarto jugador con más centros 17/18 (6), y ahora el octavo con solo una asistencia. Eso sí, el internacional inglés ha tenido una participación más activa en la elaboración del juego del equipo.

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Los centros al área rival:

Aunque ha vuelto a ser el máximo goleador de la Premier League por segunda temporada consecutiva (95 goles), no ha podido llegar a los 106 tantos del año pasado. Lo que no cambia es el número de victorias: 32. Muchos de los goles han llegado con los mismos mecanismos ofensivos de la pasada temporada, buscando los centros profundos por detrás de la línea defensiva rival a través de Kevin De Bryune (imagen de abajo a la izquierda).

Este método ha tenido tanto éxito en las últimas dos temporadas porque las líneas defensivas contrarias a menudo intentan salir unos pocos metros en cualquier pase hacia atrás. Así que, cuando Bernando Silva se asocia con De Bruyne, el espacio se abre y la primera línea gana ventaja posicional para encarar y moverse hacia la portería, mientras que los defensores rivales tienen que frenarse, girar y luego intentar bloquear el centro.

Crecimiento de otros jugadores:

Sin De Bruyne, otros jugadores se han ofrecido para proporcionar este tipo de entregas, especialmente en la primera mitad de la temporada. Bernando Silva, Gundogan y Sterling han asumido este papel, sumando más asistencias. Bernando Silva también ha pasado mucho tiempo en el centro del campo para compensar la ausencia de De Bruyne, con Mahrez ocupando la banda derecha, especialmente en el comienzo de temporada. Pero cuando el belga regresó después de Navidades, Bernando Silva (abajo) regresó a la derecha y De Bruyne a su posición natural.

Destacar también la transformación de Gundogan (imagen de arriba a la derecha), quien ha sido utilizado como centrocampista más ofensivo en lugar de David Silva o De Bruyne. No es tan preciso en el pase como sus compañeros, pero sí tiene una gran capacidad para cambiar el ritmo del ataque. Su juego pausado atrae a los defensores y luego acelera rápidamente el juego.

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Sterling, más goleador:

Sterling también ha sido utilizado como segundo delantero, especialmente cuando el City necesitaba marcar en los minutos finales. A pesar de ser el segundo sustituto más utilizado en toda la competencia inglesa, Gabriel Jesús ha jugado 653 minutos menos que la temporada pasada, ya que Guardiola le ha dado más minutos a Sané a la izquierda para empujar a Sterling por dentro.

Esto ha ayudado al internacional inglés a crecer en su relación con el gol (17 tantos), dejando atrás sus problemas de finalización. Sterling también ha ayudado a alejar a los centrales rivales de Agüero, que luego podía retrasarse para recibir y combinar o regatear con más espacio, dejando a su vez el carril central más despejado. Un mecanismo útil contra equipos que juegan en 5-4-1 (abajo), donde el City tuvo problemas la pasada campaña.

Tanto Agüero como Sterling ocupan a los centrales contrarios, deteniendo su capacidad de presión sobre el medio del campo del City. Al mismo tiempo, un interior se desliza para permitir que el central avance en la conducción y pueda alejar a los jugadores del City de sus marcadores, rompiendo así con más facilidad el bloque bajo rival de 5-4-1.

 

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Mejor balance defensivo:

Esta temporada hemos visto una versión más segura en defensa del City, con solo 23 goles en contra (la 2017/2018 encajó 27). Se ha debido en gran parte al perfil más defensivo de Walker, permitiendo que el City estuviera menos expuesto en el lado derecho contra los contraataques rápidos. Sin embargo, el flanco izquierdo sí ha tenido problemas en ciertos partidos.

La línea defensiva y los centrales tienden a deslizarse para cubrir el lado derecho, y con el City empujando arriba a su lateral izquierdo con mayor frecuencia que el lateral derecho, se requiere una recuperación mayor para vigilar las carreras de los rivales a la espalda. De los 22 goles recibidos por el City, 12 han sido de juego abierto, con 7 de estos 12 anotados desde el perfil izquierdo defensivo. Los 10 restantes han sido en acciones a balón parado, con una tendencia a concederlos en segundas jugadas de las acciones a balón parado.

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El alto posicionamiento de Ederson ha ayudado con los balones a la espalda de la defensa, un método común para atacar al City, posiblemente el más utilizado por sus rivales. Ese riesgo ha llevado a Ederson ha cometer dos penaltis, los mismos que Ben Foster. Afortunadamente para el City, las dos penalizaciones fueron en partidos donde ganaron 3-1 y 6-1.

Más seguridad defensiva:

Bernando Silva, el segundo jugador de la plantilla con más robos de balón (5 por partido), ha ayudado en cualquier transición central. A eso suma su capacidad para controlar el juego en esa posición. Walker también ha ayudado a detener las transiciones del lado derecho, dando así al City una formación defensiva bastante sólida por el centro y el costado derecho.

De los últimos 14 partidos, todos ellos con victoria, el City ha mantenido su portería a cero en 10 encuentros. Una estadística que demuestra que con el paso de la temporada han eliminado gradualmente los goles en contra en acciones a balón parado y han asegurado su lado débil (el izquierdo) en los ataques en contra.

También han concedido menos contraataques, con un promedio de 13 por partido durante su mala racha de diciembre, por los 9 de este final de temporada. También han conseguido reducir los centros al área (7 por 4) y las faltas en contra. Debido a una mejor organización después de una pérdida de balón, el City no ha necesitado tanto la falta táctica, lo que ha disminuido a su vez las acciones a balón parado en contra.

“Llegué a Inglaterra con la idea de jugar el fútbol que estamos practicando. Lo hemos conseguido, pero los rivales van a volver. Los competidores de verdad nunca se sienten satisfechos. Siempre quieren más. Ganar el segundo título me ha mostrado eso, que no es suficiente para este equipo ganar un título”, afirmó Pep Guardiola tras conquistar un nuevo título de Premier League.

El entrenador español suma así su octavo campeonato doméstico en 10 temporadas: 3 en España con el Barcelona, 3 con el Bayern en Alemania y 2 con el Manchester City en Inglaterra. Un 80% de efectividad en la última década. Solo Mourinho (Real Madrid) y Antonio Conte (Chelsea) han conseguido batirlo en este tiempo.

La Premier League tendrá que seguir esperando para un equipo que ha hecho todos los esfuerzos posibles este temporada. El Liverpool de Jurgen Klopp, con caras varias caras nuevas, se ha mantenido fiel a su filosofía de juego: máximo ritmo; máxima pasión. Un equipo donde ha brillado el colectivo, pero también las individualidades. Virgil Van Dijk ha sido elegido mejor jugador del año de la Premier League, compitiendo con su compañero Sadio Mané. Todo esto ha llevado al Liverpool a firmar su mejor registro de puntos, con una marca histórica de solo una derrota en 38 partidos.

Más profundidad de plantilla:

Ha destacado en el Liverpool el uso de un falso lateral para empujar tanto a Alexander-Arnold como a Robertson lo más alto posible durante el mayor tiempo posible. Eso se ha traducido en mayor presencia ofensiva de ambos jugadores, los dos con más de 10 asistencias. Las llegadas de Keita y Fabinho han sumado más calidad defensiva al centro del campo, lo que ha permitido cubrir las áreas más amplias después de una pérdida de posesión, por lo que los equipos contrarios no han podido explotar los espacios a la espalda o el centro al área durante períodos prolongados con el balón. Milner, Wijnaldum y Henderson también han desempeñado este papel, otorgando al Liverpool una gran profundidad de plantilla.

La “trampa” de Firmino:

Para que los laterales tuvieran más actividad ofensiva, los cambios de juego de Van Dijk, en particular desde la parte central izquierda al lado derecho, han sido un patrón regular de juego. El mecanismo es el siguiente: Firmino comienza abierto a banda con Salah y Mané buscando la espalda de los rivales. Luego, Firmino corre hacia adentro para arrastrar su marca y confunde a los defensas rivales, ya que piensan que Van Dijk le buscara en desplazamientos en largo. Sin embargo, ese balón viaja hacia el perfil derecho, permitiendo así a los 3 atacantes del Liverpool buscar los espacios entre la defensa rival.

Asimismo, esta temporada Salah y Mané han accedido a posiciones centrales más permanentes para combinarse con un Firmino mucho más retrasado. Eso le ha hecho tener al brasileño menor cifra de goles (15 goles de la 2017/2018 por los 12 de esta temporada) pero ha mantenido su perfil como asistente (7), haciendo que Mané creciera en  goles: 10 tantos la pasada campaña por los 20 de este año. Además, Firmino ha sido un perfecto complemento para atraer a los defensores rivales lejos de Salah y Mané (abajo).

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Otra vertiente ofensiva:

El rol de Firmino también le  ha permitido al Liverpool mantener su amenaza en la transiciones, ya que Mané y Salah son sus mejores corredores, atacando el espacio entre el lateral y el central rival con sus diagonales para buscar el disparo después. De este modo  y, después de una recuperación arriba, el Liverpool tiene a sus dos mejores finalistas listos para saltar.

Respecto a la pasada temporada, han aumentado los goles en fases de períodos largos de posesión, ya que al rotar las posiciones se abren pases de penetración. Con Firmino más atrás, además, la estructura de presión del Liverpool en la primera fase ha sido más efectiva. No obstante, un Liverpool más pausado en ataque se ha traducido en menor número de ocasiones de gol.

Cuando se han enfrentado a defensa de 5 jugadores, el Liverpool ha actuado con Mané o Salah en amplitud y un mediocampista central hacia adelante, manteniendo un trío central entre líneas, lo que crea un espacio más amplio para Salah a la derecha y Robertson a la izquierda, por ejemplo. Con oponentes que ponen a un hombre adicional en defensa, el Liverpool puede permitirse que un jugador menos cubra el contraataque, ya que Alisson ha ayudado a construir desde posiciones más retrasadas. La habilidad de su desplazamiento en largo también ha ayudado a mantener el juego de transición del Liverpool.

La importancia de Fabinho:

El uso de falsos laterales también ha ayudado al Liverpool a defenderse en los contraataques, especialmente cuando se enfrenta a delanteros poderosos. La presencia de Fabinho (abajo) alrededor de la línea defensiva ayuda a lidiar con las bolas aéreas centrales y puede situarse incluso como central si uno de uno de los centrales ha perdido el sitio. Por otro lado, Milner, Wijnaldum y Keita agregan cualidades defensivas para presionar, retrasar y controlar la velocidad de los contraataques opuestos, lo que permite recuperar la estructura defensiva con mayor facilidad. Estos jugadores también son excelentes sin posesión, ya que tienen una alta capacidad para el robo de balón.

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Problemas en centros al segundo palo:

Situar a los laterales muy arriba también ha sumado recuperaciones con  futbolistas talentosos en la recuperación. Asimismo, Van Dijk también es una gran diferencia respecto a las marcas y a la organización después de una pérdida de posesión. La llegada de Alisson también ha ayudado a cubrir los balones por detrás de la defensa. No obstante, el Liverpool ha tenido problemas en defensa en los centros que buscaban al atacante del otro lado. Debido a que los interiores del Liverpool rara vez recuperan por completo su posición, el Liverpool se ha visto obligado a condensar su defensa por el mismo lado del ataque rival, pero después el balance defensivo no ha sido del todo correcto.

Ha tenido problemas también en las segundas jugadas en las acciones a balón parado, nuevamente con centros que buscan el segundo palo. Van Dijk a menudo ha ganado el primer duelo, pero en la segunda acción sus compañeros no siempre han sido tan efectivos. No obstante, la presencia aérea en la línea de defensiva de Van Dijk explica las razones por las que el Liverpool no encajó más goles en este tipo de acciones.

Jurgen Klopp, a pesar de no poder conseguir el título, destacó el trabajo de sus jugadores a lo largo de la temporada: “La gente puede decir que deberíamos haber hecho esto o aquello, pero realmente creo que hicimos todo lo que pudimos”. El entrenador del Liverpool también destacó el nivel de su rival: “Cuando tu rival es el City, es difícil. No pudieron deshacerse de nosotros y nosotros no pudimos deshacernos de ellos. Ser segundos en la Premier League no era lo que queríamos, pero tenemos que verlo como un primer paso para este equipo”.

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